Un buen amigo mío me compartió esto en una tertulia memorable a comienzos del año. Me platicó la historia de como llegó a su vida el poema "Los heraldos negros", de César Vallejo. El tema apareció en el momento más preciso de la conversación y no sólo fue preciso en ésta, creo que venía a representarse como parte de algunos momentos, ahora recuerdos de nuestras vidas. Gracias, ahora ya tengo mi propia historia de los heraldos negros.
Ahora, cada quién cuente su propia historia...
"Los heraldos negros" (1918)
César Vallejo
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé.
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!
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